Juan Montalvo nació el
13 de abril de 1832, en la ciudad provincial de Ambato. Su abuelo era
un comerciante minorista español, y su padre, Marcos, continuó el mismo
comercio. Su madre, Josefa Fiallos, poseía algunas tierras.
Dos hermanos mayores de Juan se mudaron a Quito y llegaron a ocupar altos cargos en la educación y el gobierno.
Juan Montalvo nace en Ambato, Ecuador,
el 13 de abril de 1832 y muere en París el 17 de enero de 1889. Siendo niño fue
testigo de las intransigencias políticas al ver a su hermano y tío marchar al
exilio. Cursó primero estudios en el Colegio de San Fernando (1846-1848) y luego
en el Seminario de San Luis en Quito (1848-1851), donde obtuvo el título de
Maestro en Filosofía. Inició también estudios de jurisprudencia en la
Universidad de Quito sin llegar a terminarlos.
En realidad, Montalvo es un autodidacta. Su formación se debe más a sus
lecturas y a su experiencia europea, primero como miembro de la legación
diplomática en Roma (1856-1858) y luego en París (1858-1859). En 1859 regresa a
Ecuador y desde el comienzo toma una postura activa contra la dictadura de
Gabriel García Moreno. Su vocación de escritor le induce a crear una revista,
El Cosmopolita (1866-1869), desde la cual difunde sus escritos, pero que le
llevaría al destierro de Ambato por sus críticas a García Moreno (murió
asesinado en 1875).
La obra ensayística de Montalvo destaca por su espíritu combativo ante la opresión, tanto social como política y religiosa. En su obra destaca el ensayo polémico. Como escritor era un purista en el uso del lenguaje y un clasicista en el estilo, pero un romántico en su amor a la libertad y en su lucha contra la tiranía (“Mi causa es la moral, la sociedad humana, la civilización […]”, dice en 1859 en carta al dictador García Moreno). Su lucha en pro de la libertad no tiene, sin embargo, la preocupación social que caracterizaría luego a los ensayistas iberoamericanos a partir del último tercio del siglo XIX. Quizás el mejor ejemplo para contrastar su estilo y preocupación con el estilo y preocupación social de la generación que le sigue, sea la lectura del ensayo “Indios” (1887) de Montalvo y “Nuestros indios” (1904) de Manuel González Prada.
Obras que se
destacan están:
- Capítulos que se le olvidaron a Cervantes
- El Cosmopolita
- El Regenerador
- Las Catilinarias

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